lunes, 31 de enero de 2011

Crónicas desde Oriente: La última Crónica.

  Parece mentira que haya pasado tanto tiempo. A lo tonto a lo tonto he pasado en Tokyo tres meses! No diré que se me ha hecho corto porque parece hace una eternidad cuando estaba volando por primera vez hacia Japón. Pero es difícil tener constancia de la cantidad de días y de noches.

  Ante todo ha sido un choque cultural brutal. Las cosas aquí se ven desde una perspectiva diferente incluyéndolo todo: trabajo, familia, relaciones personales... todo. Lo primero que te das cuenta es que las normas sociales son distintas. Por ejemplo aquí sorber la comida no es de mala educación (he escuchado verdaderas sinfonías en el comedor mientras tomaban la sopa o los fideos!) o el eructar no está mal visto del todo.

  Se trata ésta de una cultura con un conflicto interno muy fuerte. El Japón tradicional frente al Japón moderno. El Japón tradicional es pausado, lento, ritual... Es famosa la ceremonia de té que puede durar horas. O los combates de sumo cuyo inicio lo marcan los luchadores, y no el árbitro (que es un tipo pequeñito con un abanico que va haciendo grititos histéricos... es muy gracioso). El Japón moderno es estrés, movimiento, modernización y, en cierto modo, deshumanización. Todos los japoneses creen que es necesario este Japón moderno de los metros abarrotados y la comida en cinco minutos. Aunque el otro va asomando a la que menos te lo esperas.

  Es una sociedad muy machista. Las mujeres ocupan cargos de menor responsabilidad siempre. Y, por lo tanto, cobran menos. En contrapartida trabajan menos horas (pocas más de las que tocan). Los hombres trabajan unas 14-15 horas todos los días y venir a trabajar el Domingo es norma. Existe una expresión de disculpa utilizada exclusivamente cuando un trabajador se marcha mientras otro se queda trabajando. Intentaron enseñármela pero yo aludí rápidamente a mi mala memoria (que en realidad tengo) para olvidarla. Me niego a pedir disculpas cada vez que me voy del trabajo! Trabajan muchas más horas que en Europa aunque de un modo más relajado. En realidad he visto bastantes durmiendo en el trabajo. Cosa impensable en España. De esto ya pude darme cuenta antes de venir. En la primera reunión en Sony me advirtieron: "No te sorprendas si algún japonés se duerme". Y yo no me lo creía... Y sí, sí... fue empezar la reunión, un par de minutos y empezar a cabecear cinco nipones. Esta gente tiene una facilidad asombrosa para dormirse en cualquier parte. La figura del hombre, de pie, agarrado al asa del metro y durmiendo ya se me ha hecho familiar.

  Por aquí encuentras tus oasis en forma de restaurantes españoles: "La Amapola" con el camarero de los sombreros, "Casa Fujimori", "La Taberna Vasca" (que tiene de vasca lo que yo de extremeño) o "Vidrio". En estos es divertido enseñar algunas palabras en español a los camareros que siempre te lo agradecen porque da exotismo al local. En todo caso se trata de comida española "a la japonesa" y a algún bistec le he tenido que quitar un melocotón en almíbar de encima... aun así se agradece. Pero al final terminas yendo a los mismos restaurantes cada noche. Restaurantes que sirvan comida occidental (pizzerías en su mayoría)  y que estén cerca del hotel. En tres me he ganado el privilegio de no tener que hacer cola. Cuando entro el camarero me da una mesa cerca de la ventana, me sirve una cerveza y sabe que no ha de traerme la comida hasta que no me acabe mi bebida.

  Y eso de la cola, aunque parezca mentira, es una de las cosas que más molesta. Hacer cola. A nosotros (los europeos) hacer cola nos molesta por sistema. Si estamos esperando para entrar en un restaurante nos estamos preguntando: "Y porqué tengo que esperar si el que paga soy yo? Como si me hicieran un favor!". Aquí no. Están acostumbrados. Hay colas en los restaurantes, para comprar, donde pararán las puertas del metro, en la entrada del hotel, en el comedor, en los semáforos... hay cola para cada cosa que hagas. Y has de armarte de paciencia... otra opción es colarte. Nadie de los que hacen cola te dirá nada... Es una tentación. Pero yo he intentado no hacerlo... excepto los casos que ya eran completamente ilógicos como las puertas de entrada y salida o las flechitas en el suelo... Una cosa es no querer colarte y otra es hacer el imbécil!

  Ésta es una sociedad que se cree superior. Avalada además por sus éxitos económicos. Uno tarda un poco en darse cuenta... pero es algo que siempre esta ahí. Los españoles tenemos fama de chapuzas, juerguistas y vagos. Uno del trabajo cada vez que hacia algo mal me decía "You're doing spanish style" y cuando acertaba "OK. Now you're learning japanese style". Al final le tuve que decir que yo era "spanish style" para todo. Se trata de una sociedad que económicamente funcionaba muy bien hasta hace poco. Los empleados se dedicaban en cuerpo y alma a la empresa y ésta cuidaba de ellos (algo queda: los ejercicios gimnásticos a las 15h, el tono paternalista de los jefes...). Hasta hace unos años existía un puesto de trabajo cuya función era no hacer nada. La empresa se había comprometido a contratar a un cierto número de empleados que en realidad no necesitaba. Solución: cogía una sala, ponía unas mesas, y contrataba a gente que entraban a las 9 y salían a las 18. Y no hacían nada. Increíble... increíble. Pero ahora ha llegado la época de las vacas flacas. Incluso este año probablemente acaben con un índice de crecimiento negativo. Ahora hay un 5% de paro (que no es lo mismo que un 5% en España ya que aquí no hay economía sumergida).

 Los que seguro que están en paro son los decoradores de interiores. La decoración dentro del Japón moderno (que no del tradicional) es superflua. Son tantos que el espacio vacío es signo de lujo. Poner cosas no hace más que malgastar espacio. Y es que, francamente hablando, esta gente es más sosa que un botijo. No ponen nada. Nada. La primera vez que entré en la empresa pregunté si iban a pintar las paredes. Me respondieron muy sorprendidos que no. Pero es que no había nada!. Ni un cuadro, ni un florero, ni un triste póster... Nada. Lo único que adorna las paredes son los extintores(y si adornar es la palabra adecuada). En el hotel más o menos igual: en mi habitación hay un único cuadro. Y ya está... Tengo un espejo y un cuadro. Ah y una tele! Sony... eso si. Supongo que si tienes un piso de 50 m2 para vivir una familia de 4, los abuelos, un perro y un periquito esos 60cm2 del revistero son muy preciados. En todo caso si alguien tiene pensado abrir una tienda de floreros en Tokyo ya le advierto por adelantado que es mala idea (a no ser que venda modelos donde se pueda meter a la abuela dentro).

  Se trata también de la sociedad más consumista que uno se pueda imaginar. Tokyo es una tienda gigantesca. Te cobran por todo (y además no barato). La publicidad es agobiante... está por todas partes. Además como hay tanta competencia los anuncios en la calle son gigantescos, llenos de luces, muchos con pantallas de vídeo gigantescas y bastantes con sonido. Entonces empieza la guerra de ver quien pone el volumen más alto (que yo creo que no debe de haber normativa al respecto porque hay veces que no puedes ni hablar en la calle). El fomento del consumo es masivo. A mí me ha gustado especialmente el método para atraer clientes de algunas tiendas: ponen un artículo a la venta (probablemente finales de stock), le ponen un precio de salida y se comprometen a bajar 1000Y (1500 ptas.) al día hasta que se venda. Es un método muy ingenioso para que la gente vaya a la tienda cada día.

  En resumen se podría decir que ésta es una ciudad donde es muy fácil vivir (si dispones de suficiente dinero)... pero casi imposible convivir... Hagas lo que hagas siempre vas a ser el extranjero y todo el mundo te tratara como tal... Eso llega a cansar. Pero ojo, sin confundir, no creo que haya en todo el mundo gente más amable. A veces se llega a un extremo aberrante como que preguntes a un hombre donde esta un sitio y, al no saberlo, se ponga a buscarlo contigo durante 30 minutos. Que yo me preguntaba: "Que querrá este tío?... Una medalla?". Se agradece porque yo a los 10 minutos hubiese abandonado... pero no podía dejar a mi "compañero de fatigas" tirado: "Ala... que tengas suerte!". Otro caso que recuerdo: preguntarle a una mujer de unos 60 años que venia cargada con la compra donde estaba una estación. Intenta explicármelo pero me dice que es muy complicado (realmente lo era... no hubiese llegado fácilmente). Y me dice que me acompaña... 20 minutos caminando! Y yo diciéndole (por señas) que no hacia falta pero ella que sí, que sí. Que si no me perdería. Lo único que pude hacer fue llevarle la compra durante el viaje... lo menos.

  Me quedo con el orden y la conciencia de bien común. Por ejemplo no hay ninguna papelera en la calle pero no verás ni un papel en el suelo. Aquí lo realmente importante es "ser útil". Todo el mundo quiere "ser útil" a la sociedad. No me quedo con la masa de gente que llena todo. Todos andando acompasadamente. Me quedo con el espíritu de servicio. Es realmente encomiable el empeño que ponen los camareros, cocineros, dependientes... en ofrecer un buen servicio. Y no estoy hablando únicamente de los sitios "caros". No me quedo con las excesivas muestras de sumisión: reverencias constantes, "gracias" y "perdón" cada segundo. Tampoco me quedo con la actitud de algunos turistas (americanos los peores) que confunden ese espíritu con una sumisión cultural y a los que les encanta que les hagan reverencias (y se nota demasiado). Entonces es cuando se "crecen" y por cualquier tontería arman el "numerito" pegando gritos en el restaurante, tienda o bar. Me quedo con la cantidad de parques maravillosos que hay en Tokyo. Son un oasis dentro de tanta aglomeración, coches y tiendas. Me quedo con las vistas increíbles desde los numerosos rascacielos. Es impresionante subir y ver que todo lo que alcanza la vista, por los cuatro costados, es una ciudad inmensa que se extiende hasta el horizonte. Sólo se ve el monte Fuji a lo lejos. Me quedo con el amanecer desde el hotel cada mañana y los desayunos leyendo el periódico. No me quedo, sin duda, con las cenas solitarias en los restaurantes (la inmensa mayoría). Me quedo con los templos budistas. Muy interesantes. No me quedo con la Torre de Tokyo burda copia de la torre Eiffel (pero 30 metros más alta) o con el Rainbow Bridge copia del Golden Gate (no se si 30 metros más largo... pero no me extrañaría). En comida me quedo con el sabu-sabu (ternera hervida), el yakiniku (carne a la parrilla) o la tempura (pescado frito). No me quedo con el Suixi (pescado crudo), el Yakitori (unos pinchitos de lo más ridículos) o la salsa de soja...  Y me quedo con las "Crónicas" que me han hecho pasar buenos ratos al redactarlas en el hotel los domingos por la noche, después de cenar.

  Y si esto fuera un cuento y no una Crónica acabaría con eso de: "Y fueron felices y comieron perdices"... yo no puedo saber si seré feliz, pero comer voy a comerme seguro al llegar un buen par de huevos fritos con patatas, un plato de morcilla con cebolla, una paellita y hasta un potaje de garbanzos... y viva el jamón serrano!

  Un saludo!

Crónicas desde Oriente: Mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza.

Este viernes fue festivo en Tokyo (no tengo ni idea porqué). Eso me ha dado oportunidad de tener tres días completos que he intentado aprovechar al máximo mediante una priorización de objetivos y planificación meditada de horarios... Por supuesto todo se fue al traste a las primeras de cambio (como suele pasar) pero, en resumen, ha sido un fin de semana bastante completito.

  El viernes me compré finalmente la cámara de fotos. Aquí las cosas son carísimas comparadas con España pero como son muy "pijoteros" siempre han de tener el último modelo en todo. Esto genera un mercado de segunda mano de precios muy bajos y modelos muy nuevos. Mi cámara por ejemplo tiene apenas dos años (parece nueva... como si no la hubiesen usado) y cuesta 4 veces menos que el precio en tienda (que no es 4 veces menos que el precio de tienda en España). La verdad es que no creo haber ahorrado demasiado dinero... pero bueno, ya tengo cámara. Por la tarde-noche pasé por un parque bastante "underground". Se contaban por cientos las tiendas de campañas de los vagabundos. Allí actuaba gente en directo. No pedían dinero... simplemente actuaban. Era una pasada! Grupos de rock, heavys, solos de jazz con saxo, recitar poemas (que no entendí... claro), cantantes en plan diva, música clásica... llegué a las 15h al parque y salí de allí pasadas las 21h! Y como un suspiro! Te podía gustar o no lo que tocaban... pero lo hacían muy bien todos (menos los de los poemas... que no lo puedo asegurar). Y que gustazo sentarse en el césped media horita en cada sitio a ver que hacían! Ojalá hubiese un sitio así en Barcelona!

  El sábado fui con gente de la empresa a ver una película de cine. Aquí las películas son todas en versión original y las subtitulan (yo me pregunto si en las peliculas de Woody Allen se verá algo de imagen con tanto texto que poner y esas letras tan grandes). La película era "Memento"... yo creo que es la peor película posible para ir a ver en versión original. Toda llena de feed-backs, gente murmurando, cosas que pasan realmente, cosas que sólo son imaginaciones... y yo en el cine todo concentrado! Sólo me faltaba sacar una libretita y tomar apuntes!. Pero, después de todos mis esfuerzos, el final no me cuadro demasiado con el resto de la película. De todas maneras me sentí mejor cuando mis acompañantes me confesaron que tampoco se habían enterado de nada. Pudimos decir eso de "Es que es una película sin pies ni cabeza" con esa complicidad que solo los ignorantes podemos tener.

  El sábado por la noche llegaron unos españoles de Sony a Tokyo. Dos hombres y una mujer. Como sabían que estaba aquí contactaron conmigo y me ofrecí a hacer de guía el Domingo. Y allí estaban por la mañana armados hasta los dientes con dos guías de viaje, tres cámaras de fotos, una cámara de vídeo y varios mapas. Vimos en un día lo que yo tarde en ver en un mes!!! (Bueno en realidad la frase sería: estuvimos en un día en los sitios que yo tarde un mes en visitar). En todo caso...agotador!!! Lo querían ver todo... además iban haciendo fotos a todo a lo bestia. Sólo deciros que la chica hizo con su cámara digital 256 fotos! 256 fotos! (y porque se le acabaron las memorias) Es muy fácil decirlo... pero imaginaros la frase "Espera que hago una foto" 256 veces!. Espero que les guste Tokyo cuando lo vean en Barcelona con tranquilidad... porque lo que es aquí yo creo que poco han visto. Yo soy de la opinión que lo importante es disfrutar el día y, oye, si no lo puedes ver todo pues tampoco pasa nada. Si has podido vivir 30 años sin haber visitado el Imperial Palace de Tokyo sobrevivirás aunque vuelvas sin haberlo visto. Pues ellos no eran de la misma opinión... era una cuestión de vida o muerte: "Vamos a hacer una foto al Imperial Palace, cogemos el metro, otra foto a la vista desde el Tokyo Central Building, cogemos el metro...". Y yo creo, sinceramente, que hay cosas que no se pueden ver con prisa (y más aquí). Y les decía (situación exagerada): "Pero sentaros aquí en este césped al lado del lago donde se reflejan los rascacielos (era un parque) y observad que silencio en contraposición con 200 metros antes con todo el griterío de Shinjuku" y ellos: "Vale... hago una foto al silencio y nos vamos.". Y yo explicando en la entrada de los templos: "Antes de entrar han de purificar el alma tirándose incienso a la cabeza, y luego el cuerpo mojándose las manos..." y ellos: "Mira!... Los curas llevan camisón!!!... hazme una foto al lado del cura!... hazme una foto al lado del cura!". En realidad eran gente bastante divertida y nos lo pasamos bastante bien durante todo el día... eso si... agotador, terriblemente agotador. Contrastaban mucho con la gente de aquí toda callada y tímida. Ellos gritando en medio del templo: "Jordi!!! Ven a ver esto!!! Macho no te lo vas a creer!". O dirigiéndose directamente a la gente. Eso es una cosa que aquí has de hacer con cuidado. Uno de los primeros días de mi estancia quería hacerme una foto así que me dirigí a un grupo de cuatro o cinco chicas (las primeras que pasaron). Mis intenciones eran claras: guiri, cámara en mano, sitio turístico... pues salieron corriendo! Todas corriendo calle arriba y mirando para ver si las seguía!... Pero si ni les dije nada!. Luego con el tiempo aprendes como hacer las cosas: mantener las distancias siempre, decir "Sumimásen" (perdón en japonés) unos 6 metros antes... y consigues que la gente no salga corriendo. Entonces incluso se trata de gente muy amable pero si no te encontrarás a gente muy tímida y desconfiada.

  Estos españoles tendrán problemas mañana ya que detestan la comida japonesa. Por supuesto el comedor de la empresa sólo pone comida japonesa. Se trata de un comedor curioso, vas con una tarjeta magnética que has de pasar por un lector a cada plato que cojas. Además todos los empleados del comedor llevan mascarilla (que se parecen al de Viernes 13... pero bueno) y dan las gracias a cada cliente al coger un plato... A mí me las dan más. Supongo que por ser extranjero. La verdad es que no sé lo que dicen... pero a mí me dicen más cosas que a los otros. Yo: mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza. Si alguna vez venís a Japón aprenderos esto: mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza. Es el pasaporte para poder hacer lo que te dé la gana... Lo que quieras... Por ejemplo situación inverosímil: pagando el buffet caro en el desayuno no puedes coger cosas del barato (y yo quiero un croissant... es eso pecado?). Tú coges lo que te da la gana. Que el camarero te dice que estás cogiendo algo del buffet que no debías? Mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza. Y sigues haciendo lo mismo como si nada... Que insiste?... Pues otra vez... De la segunda ya no pasan. Desisten... Que te avisan que estas entrando al hotel por una puerta que es de salida (la de entrada tiene cola)?. Tú: mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza... Y pa dentro... No falla. Bueno a veces con los policías falla y, si a la tercera no ha funcionado, debes intentar entender lo que te dicen. Pero, de verdad, mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza... infalible.

 Un saludo!

Crónicas desde Oriente: o de como el ingenioso(?) hidalgo se enfrentó, en solitario, a la comida precocinada...

Hola!

  Estas dos semanas han sido de más trabajo que las anteriores. Y será así hasta el final... o, a lo peor, irá a más... El otro día descubrí un concepto nuevo en comida. Había sido un día durillo en el trabajo y estaba hecho polvo. Tenia tanto sueño que apenas tenia hambre. Vamos, que no me apetecía ni estar 1 hora en un restaurante. Y he aquí que me vino una idea genial: "Compro algo de comida precocinada y me la como en la habitación para matar el gusanillo." (en el hotel hay a libre disposición té y agua hirviendo). Primer problema: en el supermercado. Decidí seguir una regla básica: si sale un animal en la etiqueta será comida para perros, si sale un bebe serán potitos y el resto me lo puedo comer (como veis mi optimismo era infinito). Total, hice mis compras y he aquí mi sorpresa cuando, ya en el hotel, descubrí que cada paquete contenía una docena de bolsitas etiquetadas y un papel con instrucciones. Todo en japonés... claro. Y a todo esto el gusanillo se había convertido en un cocodrilo de 7 metros como mínimo... y para matarlo no bastaría con una sopita. Como el saurio acechaba y mi paciencia llegaba a su fin decidí seguir otra regla simple: "To padentro del agua hirviendo excepto las cosas verdes que huelan a algas.". Tenia su lógica... no lo podéis negar. El resultado... en una palabra: asqueroso. Que cosa más mala! Incluso con hambre!. Aunque algo se salvaba: he descubierto una especie de consomés con cosas blancas flotando a los que me estoy aficionando y tomo uno cada noche. Espero que al salir del supermercado no se pregunten las cajeras: "Y para que querrá este tipo tanta comida para peces?".

  Ahora que he pasado ya un tiempo en Japón ya me he hecho una idea del porque del "milagro japonés". No es que sean más inteligentes, ni el hecho de que sean tantos. La fuerza de esta gente (económicamente hablando) es un conformismo a nivel social que llega al masoquismo. No es que sean maquinas. No es que les guste trabajar 14 horas al día. Todo el mundo te dice que le gustaría vivir en España (en la España que sale por la tele al menos). A todos les encantaría trabajar menos horas, tener "hobbies", poder tener una casa de más de 40 m2 o poder dedicar a su familia más tiempo. Pero tienen muy asumido que eso es un privilegio de occidente. En Japón no puede ser: la economía y el país se hundirían. Lo más importante aquí es ser los mejores. Japón, como país, ha de ser el mejor. Lo cual no implica necesariamente una vida mejor para los japoneses. En realidad yo creo que en bastantes ocasiones son términos opuestos. Al fin y al cabo esta gente no ha tenido ni Renacentismo, ni Revolución Francesa, ni movimientos sindicales fuertes... Entraron en la modernidad "a lo bestia". No he oído ningún comentario en contra del gobierno en todo este tiempo. Bueno, en realidad se venden muñequitos del presidente (Koizumi) al lado del de Doraemon o Bola de Drac. Aunque se ve que eso es un fenómeno nuevo. Vamos como en España... imaginaros a muñequitos del Aznar para los niños pequeños... "Váyase a dormir!... Váyase a dormir!"... que miedo!.

 Ésta es una sociedad muy conservadora. Mucho. Por ejemplo la máxima muestra de afecto que verás entre una pareja de japoneses es que se cogen de la mano... y casi a escondidas. Los besos son para la noche antes de casarse. Ni de despedida en la mejilla. Un japonés fue a España y le llevaron a ver Barcelona. Al presentarle a la novia de uno de la fábrica ésta le dio dos besos. No veas lo alucinao que se quedo! Por aquí lo va contando como una hazaña personal (y ya hace dos años): "Dos besos! Las españolas me daban besos!". Y el resto: "Venga ya!... Pero que dices!... No te lo crees ni tu!". La historia ya la he oído tres veces. Yo, con la ilusión que le hace, no le he dicho nada claro. Que más da!... Eso si tienen una doble vida. Por ejemplo una gran parte de los hombres (casados o no) suelen ir a prostíbulos. Los hay en todo Tokyo. Además no hay error posible: carteles luminosos rosas de 2 metros, pantalla de vídeo de 5 metros, chicas en bikini en la puerta, y el menú puesto en el escaparate. Aquí no vale lo de: "No sabia donde me metía..."... Aquí hay que ser de la ONCE para no darse cuenta... Socialmente no esta bien visto ir a estos sitios pero "se entiende que tras un duro día de trabajo los hombres han de relajarse un poco". Yo he visto dos zonas donde los hay a docenas. Una es un poco más "underground", pero la segunda está en una zona alta de la ciudad. Simplemente hay grandes edificios de oficinas alrededor, de donde sacan toda la clientela.

  Igualmente cuando aquí se habla de "underground" tiene un significado diferente al de España. Si dices en el trabajo que vas a ir a barrios como Roppongi, Shinjuku o Shibuya te advierten enseguida que son barrios "Very dangerous!"... que mejor no ir de noche e ir al hotel a cenar. Pues llegas y que quieres que te diga... allí el más chungo soy yo!. La gente se aparta cuando andas por la calle. Esta es, con toda probabilidad, una de las ciudades más seguras del mundo. Existe la mafia japonesa... vale. Se ve que esta bastante extendida aunque ni los ves. Pero es una mafia algo diferente. Se dedican a prestar dinero a ludópatas, borrachos,... así que si no te metes en el "mundillo" no tendrás problemas.  No he visto (y ya llevo un tiempo) a ningún drogadicto, robo o delito... nada (en realidad ni tirar un papel al suelo ahora que lo pienso). Borrachos sí... todos. Aquí emborracharse es el deporte nacional. Es muy curioso (y bastante gracioso) estar en el metro a las 23h y ver que un 80% de la gente está borracha. Cuando se llega a una estación te da la impresión de que se esta rodando el vídeo "Thriller" de Michael Jackson... todos andando como zombis hacia las puertas. Igualmente la borrachera de esta gente no es como la de España. Aquí nadie canta ni da la nota. Más bien, después del estado de euforia inicial quedan como en un mundo interior paralelo... y ya no salen hasta el día siguiente.

  El otro día otro españolito de Sony visito Japón (aunque solo una semana... lástima). El viernes fuimos de cena con un montón de japoneses de la empresa. Fue divertido aunque me toco al lado un pelmazo... Me empezó a hablar sobre los terremotos: que había habido uno en 1923 y que pasaban cada 70 años... o sea que estaba al caer. Y este sería peor. Y yo: "Bueno mi hotel ya debe estar preparado con eso del sistema del péndulo...". Y él que no, que si el epicentro esta en un lado sí, pero que si es justo debajo no hay nada que hacer y los edificios altos serían los primeros en caer. Y el próximo estaría debajo seguro. Que el metro se hundiría ya que no está preparado, y podían morir hasta 3 millones de personas en él. Que él viajaba 1h de ida y otra de vuelta... que a él le pillaba vamos... Que tío más cenizo!!!... Hasta falló la táctica de ir al lavabo para poder así cambiar el tema de conversación a la vuelta. El tipo había estado pensando sobre los tsunamis: si venia uno morirían un mínimo de 4 millones de personas y, además, mi hotel también seria de los primeros al caer. Hasta me hizo un mapa de Tokyo con mi hotel para que me quedara claro!... 2 horas!!!... El tío me tuvo 2 horas hablando de muertos, catástrofes, tsunamis y terremotos!!!... Aquí yo creo que, al ser tan tímidos, cada uno tiene preparado un monólogo para poder hablar un par de horas. Así uno te habla de terremotos, el otro de arquitectura de los templos, de como se destila el sake (2h también sobre como se destila el sake... que se dice pronto)... pero todos en plan enciclopedia. No les interrumpas! Que lo tienen todo muy estudiado!. Es un monólogo. Cuando vas a cenar miras al de al lado y te preguntas: que rollo me va a meter éste?. Así que ya esta decidido: yo me voy a preparar una horita de charla sobre la filatelia austríaca del s.XIX y así, por lo menos, podré contraatacar... Por suerte la cena acabó y algunos irreductibles fuimos a tomar la ultima a un bar. Allí un japonés(que vive en Barcelona) se puso a tomar el pelo a los de la mesa de al lado hablándoles sobre nosotros. Para que lo sepáis yo soy argentino, juego en el F.C. Barcelona, más concretamente de delantero (Saviola me llaman) y, además, vivo en la Sagrada Familia. Aunque, añadí yo, me voy a cambiar que con las obras no hay quien duerma. Ahora me mudare al monumento de Colon... que tiene mejores vistas y por lo menos hay ascensor. Pues eso... que ya os avisaré para que me vengáis a hacer una visita.


  Un saludo!

  PD: Hablando de terremotos este fin de semana pasado volvió a haber uno despertándome en medio de la noche. Confirmado... no me gustan nada los terremotos.

  PD2: El otro día pongo la tele al despertarme. Estaban saliendo imágenes de un tifón o algo así... las típicas imágenes de China o Malasya. Pero a esto que me digo: "Espera... esto me suena... yo he estado allí...". Era el paseo marítimo de Castelldefels!. Decían que había habido un tifón con vientos de más de 140 Km/h en España... Que pequeño es el mundo (una vez más)!

Crónicas desde Oriente: ... Normal o japones?

Hola!

Ya vuelvo a estar otra vez en tierras niponas. Esta vez hasta el 15 de Diciembre. Así que cuando vuelva con un poco de suerte veré a través de la ventanilla del avión a un hombre en un trineo, vestido de rojo, con una larga barba y cargado de paquetes... Bueno si no es abatido antes por algún F-18 americano confundiéndolo con un activista talibán esparciendo Antrax.

  El vuelo fue bien aunque tuvo algún pequeño retrasillo. Esta vez volé con AlItalia compañía que tiene el dudoso honor de contar con los azafatos (se escribe asi?) menos amables. Para ser un "chulo playa" solamente les faltaban las gafas de sol... que de gomina iban bien servidos. El que se llevaba la palma era uno que al preguntar que tipo de menú queríamos comer decía: "Quiere usted el menú normal o el japonés?". Textual. Vale que todos lo pensemos... vale que tenga su parte de razón...pero ir a un japonés y preguntarle si prefiere el menú normal o el japonés creo que es muy heavy. Más teniendo en cuenta que había un 80% de japoneses en el avión. Podíamos sufrir un motín y acabar linchados en un arrebato nacionalista nipón. Para más INRI el menú "normal" se componía de unos raviolis pegados entre sí que habían formado una masa indistinguible y una ensalada formada por una lechuga que tenia las puntas más negras que he visto en mi vida. Estuve a punto de preguntar: "Esto lo pintan no?... porque esto natural no es, eh?". Debía de ser "normal" para un ave carroñera... digo yo.

  Lo del jet-lag me lo he vuelto a saltar "a la torera" estando sin dormir 30 horas (que al fin y al cabo uno no es de Bellvitge, pero vive cerca). Los problemas los he tenido, como la otra vez, a partir de las 5 de la tarde cuando tenía que graparme los párpados a las cejas para no quedarme dormido. Gracias a eso y a mis debotas oraciones a la Santa Virgen Nuestra Señora de la Cafeína he ido sobreviviendo durante las penosas horas de la tarde de los primeros días.

  Apenas han pasado un par de días pero ya parecen una eternidad. Ya me he vuelto a acostumbrar a las flechitas en el suelo, la gente con mascarilla y los insultos diarios del conductor del metro (al anunciar la parada siempre dice: "Mamona tu... Shinagawa... Shinagawa des."- cambiar "Shinagawa" por el nombre de la parada en cuestión). Ahora trabajo con un grupo diferente. Que el primer día me asusté porque entendí que tendría que trabajar con Cuchicuchi san... que me dije yo: "Nooorrrr!!!... con Cuchicuchi san no!". Al final se llama Kikuchi san y trabajar, lo que se dice trabajar con él... poco. Se trata de uno de esos japoneses que no dicen nada. Nunca. Hagas lo que hagas. Estoy por coger un café y tirárselo encima... a ver si reacciona. Yo creo que no diría nada... se levantaría e iría a limpiarse. Disculpándose antes con un leve gesto... por supuesto. Por aquí gente así no es extraño encontrarlos. Son MUY tímidos, y con los extranjeros más. Y no es un problema de idioma... menos mal que no todos son así.

  Novedades por aquí no ha habido demasiadas. Lo único que se ha resuelto la "crisis de los billetes falsos". Un tema que ha sido bastante comentado por los periódicos (aunque no os lo creáis... y ahora veréis porque). La gran "crisis" es que se colaban billetes falsos de 5000 yenes en las maquinas que venden tarjetas de metro. Hasta un total de 63 billetes (que los tienen contados). La solución: las maquinas del metro ya no aceptan 5000Y. Y por lo tanto deja de existir la tarjeta de 5000Y (quedan las de 3000Y y 1000Y). Desde el punto de vista hispánico-pragmático es una decisión muy estúpida. Os explico el porque: como diría una azafata del 1,2,3: "63 billetes falsos a 5000 yenes son 315.000Y lo cual equivale a 1000 viajes por la cara en toda la historia de la "crisis" (+ o -)". Que porcentaje de viajes corresponde respecto al total?. Contemos que un metro aquí tiene 11 vagones. Cada uno de unos 30 metros de largo (que lo he contao...dediqué todo un trayecto de metro a hacer estas cuentas). Primer dato interesante: aquí los metros son de más de 300 metros de largo!. Una pequeña estimación nos dará que en cada vagón hay cerca de 200 personas (siempre van llenos). Así que en un tren hay alrededor de 2000 personas. El intervalo de paso es cada 3 minutos durante las 17horas que están abiertos, contando los dos sentidos de funcionamiento tendremos más de un millón de viajes al día (y eso contando que todo el mundo va de extremo a extremo de la línea... lo cual es falso, claro). Esto lo he contado para la línea Yamanote, que es la que uso yo. Vale que es la más usada... pero en Tokyo hay 14 líneas más que tampoco tienen demasiado que envidiar!. Solo el dato que durante el día la población de Tokyo supera los 22 millones y durante la noche es "solamente" algo más de 12 ya es suficiente... y todos van en metro. Bueno... volviendo al tema inicial... se han encontrado 63 billetes falsos y alguien ha dicho: "COMO??? 63???...Esto no puede ser!. Desconectad todas las maquinas automáticas hasta que las modifiquemos para que no acepten 5000Y y poned a 2 tipos que vendan billetes manualmente.". Total... la cantidad de viajes sin pagar no debía superar 1 de cada 20.000!... Pero esa argumentación aquí no se hace. Como diría uno de mi trabajo eso es una argumentación "spanish style" (esto es... chapucera) y que las cosas aquí se hacen "bien"... po fale. Resultado de la "crisis": perdidas de 315.000Y por biletes falsos y, seguro, varias decenas de millones para "arreglarlo". La solución hispánica? Como la de los hoteles: suben el precio de las habitaciones presuponiendo el porcentaje de gente que se llevará las toallas, el albornoz, la mampara de la ducha o ,incluso, la tele o el marco de las ventanas: "Manolo!!!... Cuanto se han llevao este año?... Pues eso que pagaran de más los "pardillos" el año que viene!"... Dame pan y llámame tonto.

  Y yo que volvía con la impresión que ya lo había visto todo aquí cuando el otro día, estando yo en una sala apartado, oigo una sirena seguida de unos gritos de una mujer por los altavoces. Como estos se repetían decidí salir de mi ostracismo y ver que pasaba. Me dirijo hacia la sala principal y me encuentro a todo el mundo escondido debajo de las mesas... y al preguntarles solamente decían: "Earthquake!... Earthquake!"... y yo: "Que terremoto? Si no hay ningún terremoto!"... finalmente me indicaron que se trataba de un simulacro. Yo... para que no pareciese que pasaba totalmente del tema, y viendo que hasta el jefe más pintado estaba debajo de su pupitre me dirigí a mi mesa y ala... a esconderme. Eso duró unos largos cinco minutos... que yo creo que como simulacro 10 segundos ya sería suficiente. Vale... ya sabemos que hemos de escondernos debajo de las mesas con las manos en la cabeza... para que darle más vueltas?. Total nuestra técnica tampoco va a mejorar!... Pues eso no acabó aquí. Cuando salimos de debajo de las mesas (tras aviso de los altavoces) suena otra sirena y me aparece un jefazo con un casco blanco (que le venía grande), unos guantes blancos, extintor en mano y megáfono en la otra. Para más INRI se trataba del jefe con más mala leche de aquí. No le he visto sonreír ni una vez. Solo deciros que su apodo es "el Corcuera" (se parece bastante). Pues la imagen de este hombre resbalándosele el extintor con esos guantes blancos e intentando mientras tanto decir algo por el megáfono es impagable. Casi no pude sostener la carcajada. Y de repente y no sé de donde, aparecieron gente con carteles en japonés y todo el mundo se puso en fila a seguirles... Yo pillé al primero que me paso por al lado... que esto de las gimcamas lo tengo dominao... que para algo uno se trago 8 años de jornadas culturales en la EGB... Era un simulacro de incendio con evacuación y "show" de los bomberos incluido. Estos nos esperaban fuera con tres coches de bomberos y "rescataron" en vivo a gente que estaba en el séptimo piso. Muy divertido... Lástima no hacer también eso de afeitar el globo cubierto con crema de afeitar o coger las fresas del cubo de la harina... tal vez la semana que viene...

  Un saludo!

  PD: Esta gente no se ha dignado a ponerme el Madrid-Barça por la TV. Eso si campeonatos de bolos los que quieras... hasta uno de petanca he visto!... pero del Madrid-Barça ni palabra. Ni un resumen. Así que yo os insto a que compréis una docena de huevos, vayáis a las Ramblas y al primer japonés que veáis pasar lo pongáis "a caldo" a huevazo limpio... yo aquí no puedo hacerlo que son muchos y yo resalto demásiado, mientras que a vosotros os cubre el anonimato de las masas... ojo por ojo y diente por diente.. pa que aprendan.

Crónicas desde Oriente: ... 5 dias y en España!

Hola!

  O como dirían aquí: ohayo goseimás!. Bueno en realidad me he dado cuenta que si dices ohayo oooaaaa da igual y te entienden lo mismo. Claro que el profesional en estas lindes es el guardia de la puerta de la entrada de SONY que se pasa saludando todo el día. Simplemente ni abre la boca. Dice: "ommmoammma" pero con los labios cerrados. Además de forma continua. Es como una metralleta: "ommmoammma... ommmoammma... ommmoammma... ommmoammma...".  Yo la verdad es que le entiendo, pobre hombre, saludando 8 horas al día. Seguro que tiene pesadillas. Y es que la gente aquí es muy educada.

  El idioma japonés es muy complicado y, sobretodo, muy largo. Por ejemplo: Gracias (2 sílabas) - Arigato goseimás (7). Perdón (2) - Sumimásen (4). Hola (2) - Ohayo goseimás (6). Así que han de hablar muy rápido para no perder tanto tiempo. Luego tienen jergas, como en España: uno de la empresa me dijo que en lugar de "arigato" dijese "arigachu" (que suena a achilipú... pero bueno). Pues tú lo dices y el japonés de turno que tienes delante es que se parte... se monda el tío... Hay algunos que hasta lloran y todo de la risa que les da. Hombre, tampoco le veo yo tanta gracia... y si lo dices otra vez ya es que el tipo se pone rojo y se retuerce por el suelo. Yo creo que si lo dices cinco veces puedes llegar a matarlo... Muy útil para los interrogatorios.

  La semana ha sido movidita. Al principio de semana vino la noticia bomba de las altas esferas: eliminaban de un plumazo el proyecto en el que estoy yo. Las razones son algo complicadas pero tiene que ver con que quieren dividir la zona asiática en dos. Una con Japón, Corea, Singapur y China y otra con el resto (Irán, Malasya...). Se ve que en la primera el mercado demanda modelos con alta definición y transmisión digital mientras que en la segunda es más valorado que tengan un asa para atar las cabras (en el modelo afgano es imprescindible que se puedan guardar granadas de mano dentro del aparato). El nuevo proyecto con nuevas especificaciones se alargaría hasta Octubre. Hable con mi jefe en España que insinuó que seria muy positivo que yo viese el proyecto entero. A lo que yo respondí que no me quedaría hasta Octubre. Vamos que ya tenemos lío, que yo creo que tres meses y medio son más que suficientes. Menos mal que la semana que viene vuelvo a España por unos días. Me pienso hinchar a comer jamón serrano, chorizo, fuet y todo embutido que tenga la osadía de ponérseme delante! 

  Este sábado fui a pasear por Tokyo con Yosuke y su novia. Una de las cosas que tardas en darte cuenta es la cantidad de gente sin hogar que hay durmiendo en parques y metro. Y no te das cuenta porque no se hacen notar: buscan sitios apartados y no piden nunca limosna (aquí también está prohibido ser pobre). Se ve que la mayoría tienen trabajos esporádicos aunque no les llega para pagarse un piso (que si en España están por las nubes aquí han sobrepasado la vía láctea). El paro esta en un 4% y esto se ve como una situación de emergencia nacional en un país acostumbrado a estar alrededor del 1-2%. Pero la recesión va avanzando desde hace ya 10 años y es como un fantasma que se cierne sobre toda la sociedad. Continuamente sale en los periódicos y en las conversaciones. Ya es una situación de histeria colectiva. Yo creo que la primera palabra que aprenden los bebes no es "Papa" ni "Mama"... abren la boquita y dicen: "Recesión!".

  El domingo fui a una barbacoa japonesa. La barbacoa japonesa es más o menos como la española... pero a lo fino. Por ejemplo las brasas se mueven con unas pinzitas de unos 20 centímetros y el tradicional periódico español para avivar el fuego es substituido por un pequeño pai-pai. Total que empezaron a hacer pirámides pequeñitas de carbón con las pinzitas y a abanicar. Yo hubo un momento que reconozco que no aguanté más... Hacia un largo rato que estábamos encendiendo las brasas y eso no prendía. Claro, tantas pirámides, tantas pinzitas, tanta pijería y resulta que no movían las brasas. Yo, tras media hora de paciente espera, decidí entrar a la acción: fui a buscar un palo de un metro de largo y removí las brasas método "spanish style"... esto es... a lo bestia. Para que prendiera de una vez por todas. A lo cual ellos quedaron muy desconcertados. No sé porqué me vino la imagen de los juncos y los peces... pero yo tenia hambre tú... La sorpresa me la tenían reservada después: me sacaron una paella, los ingredientes y me dijeron que hiciese una fideua... yo?... una fideua?... en mi vida he hecho una fideua!... bueno ahora sí. Se trataba de una comida semi-preparada. Parecía relativamente sencillo: freír por separado, juntar, hervir... "Esto está chupao!"- me dije. Así que me puse manos a la obra... el resultado: horroroso. Que asco de fideua!. No sabia a nada!. Menos mal que ninguno de ellos habían probado ninguna antes. Yo, para no quedar mal, les dije que la fideua era así y que esta era particularmente deliciosa y me comí todo mi plato (lo cual me costó mis esfuerzos). Y ellos allí aguantando el tipo y diciendo que estaba muy buena... pobrecicos... que buena gente!. También hubo otro momento cumbre. Sonó de fondo la música de "2001. Odisea en el espacio":  TAAAMMMM (cogí la botella de vino) TAAMMM (cogí la Coca-Cola) TAN TAN!!! (y el calimotxo fluyo) POM POM POM POM. Vaya éxito tuvo el calimotxo! Espero que no pase como con el bocadillo de jamón serrano y comiencen a ponerle nata. Eso si, queda comprobado que la resistencia de esta gente a las bebidas alcohólicas es nula. Ya me lo habían advertido en España, me habían dicho que es un problema hormonal. Yo no sé si es hormonal, pero una cervecita y un vasito de calimotxo y tienen una cogorza de padre y muy señor mío. Fue un día muy divertido.

  Volviendo pude confirmar que realmente son muy civilizados conduciendo. Esta opinión ya la tenía desde el punto de vista peatonal. Situación inverosímil: semáforo en rojo para los peatones. No viene ningún coche por la izquierda en 200 metros, por la derecha igual. Y 30 personas esperando pacientemente a que se ponga verde. Yo al principio esperaba. Hasta parecía que se generaba un espíritu de manada entre los que estabamos allí: "Que guay! Aquí estoy integrado en la cultura autóctona... esperando como un imbécil como todo japonés que se precie.". Pero eso acabo hace ya varias semanas. Ahora soy un terrorista de la educación vial. No tengo escrúpulos ni con pasos de cebra (religiosamente respetados aquí), semáforos o las flechitas en el suelo que indican por donde has de ir (y a las que tengo especial manía). Yo creo que de aquí a poco veré mi foto colgada en los semáforos: "Cuidado! Elemento muy peligroso! Se busca vivo o muerto. Primero acelere y luego pregunte.". Pero bueno la fama ya la tenemos y no voy a ser yo el que nos la quite. Y si te vuelves después de cruzar en rojo ves como se miran con cara de extrañados: "Como puede ser?. Como puede ser que no haya visto que estaba rojo? Si esta clarísimo!".

  Eso si hay cosas de las que podríamos aprender bastante: cuando los coches se paran en un semáforo la primera fila, los que enfocan a los peatones, ponen las luces de posición para no molestar a la gente que cruza (esto no es generalizado, más o menos como lo de los dentistas: 9 de cada 10). Otro ejemplo: cuando uno coge un catarro se pone una mascarilla para no contagiar a sus compañeros. En España la situación sería diferente, el del catarro entraría en el trabajo y diría: "Aviso: estoy acatarrao. Así que quien no quiera contagiarse ya está viniendo a partir de mañana con una mascarilla. El que avisa no es traidor."... es un punto de vista diferente...

  Un saludo!


  PD: Por cierto si alguien quería una katana, estrellas shuriken o armas similares tendrá que esperar a mi próximo viaje dada la situación internacional. No me veo subiendo al avión armado cual ninja y diciendo: "No!... Si es para unos amigos!".

 PD2: Esta semana también he vivido la experiencia inolvidable de ver un episodio del "Equipo A" en japonés. Además como todos los capítulos son iguales daba igual que no entendiese lo que decían. Los han contratado, los ha capturado la policía, se han escapado y han vencido a los malos mojándoles con una manguera... el mundo cambia pero el "Equipo A" permanece inalterable... menos mal.

Crónicas desde Oriente: Todo pero nada y nada pero todo.

Durante mi primera cena en Japón me dijo un compañero de la empresa (japonés): "Cuando entiendas esta frase habrás entendido la cultura japonesa: Europa es todo pero nada. Japón es nada pero todo.". Sinceramente no le encontré ningún sentido y pense que el tipo era un poco fantasma. Incluso estuve a punto de responderle "Claro pequeño saltamontes... como tu digas". Pero la realidad es que ahora empiezo a ver un poco el sentido. Es como un trasfondo que lo cubre todo. Por ejemplo el origen del mundo occidental (cristiano) tiene una fecha. La historia de Adán y Eva... las cosas tienen un inicio y un final muy claro. Todo tiene su función y objetivo y las cosas pequeñas no tienen demasiado significado. En Japón el mundo no tiene un origen claro. Las cosas son "así". Sin ningún objetivo ni ningún final predeterminado. Y en cada pequeña cosa hay un universo interior. Es otro punto de vista totalmente diferente. A que viene todo esto? Viene a que después de un tiempo te das cuenta que las diferencias culturales con esta gente son muy grandes. En un principio no lo parece pero, al final, te das cuenta en las pequeñas cosas.

  Este fin de semana he visitado Kamakura con compañeros de la empresa. Es una ciudad cercana a Tokyo que fue capital de Japón durante 150 años. Está llena de templos construidos por los samurais aunque lo más impresionante es una gran estatua de Buda de hace 1000 años que tiene 30 metros de alto. Pues a lo que iba: estábamos yendo de templo en templo y tiro porque me toca cuando topamos con un pequeño lago con juncos y pececillos. Había mucha gente callada viendo los peces y los juncos. Nos paramos. Miramos los juncos... Y seguimos mirando los juncos... Yo a los diez segundos ya pense: "Bueno... los juncos son bonitos, pero vamos a ver la estatua esa del Buda!". Pero me callo... Miro los juncos... Y ahora pasa un pez... Y ahora no hay ningún pez... mira... ahora parece que pasa otro... eso es una tortuga?... ah no, es una planta... a los dos minutos ya no aguanto más y digo: "Vamos?". Ellos: "No, espera... es muy bonito". Bonito?... Será que no miro yo bien... a lo mejor es como eso de los dibujos 3D que yo nunca he conseguido ver... bueno... vamos a esforzarnos... siempre los mismos juncos... y ahora pasa otro pez... y todo el mundo concentrao allí mirando los peces y los juncos... y yo mirando el reloj: "Mira que estar perdiendo aquí el tiempo cuando podríamos estar viendo la estatua esa gigante!"... y otro pez...mira este es rojo...  Realmente no pasaron más de cinco minutos pero sólo eran una mierda de juncos y unos pececillos de colores ridículos! Si por lo menos hubiese habido un cocodrilo que se comiese los pececillos!. A esto me refería con lo de todo pero nada... Bueno en realidad es muy difícil de explicar y supongo que no lo he conseguido.

 Lo que yo me esperaba era encontrar aquí una tecnología hiper-avanzada. Pues la verdad es que no hay tanta diferencia. Lo que si que tienen es mucha pijería. Por ejemplo: una máquina de café tendrá todas las luces apagadas hasta que te coloques delante, entonces se encenderá y comenzara a hablarte (aquí te hablan inesperadamente todo tipo de objetos... hasta algún japonés de vez en cuando). En la máquina de café podrás seleccionar el tipo de café, la cantidad de agua (y la clavan), la cantidad de azúcar, la cantidad de espuma, aceptará billetes... Eso sí... el café esta horroroso. Pero anda que no puedes hacer combinaciones hasta que te convences que lo realmente malo es el café. Otro ejemplo de pijería: casi todos los coches llevan el sistema ese de navegación por GPS. Me monté en el coche de uno de la empresa el viernes y la verdad es que el sistema es bastante impresionante. Tú le dices donde quieres ir y te aparece un mapa con una escala de hasta 100 metros con un camino marcado en la pantalla. Lo que no acabe de entender es porque el tipo se obstinaba en no hacer caso al mapa. Que decía la flecha recto. Él a la derecha. Y al cabo de 200 metros: "Is not the correct way.". Correct way? (Voz de maño) Que no ves la flechica que te dice que to palante??? Pues pá que giras pues???. A lo mejor era una especie de torneo del hombre contra la máquina tipo "2001 Odisea en el Espacio"... ganó la máquina de calle. Y para más pijería las salas recreativas con todo tipo de videojuegos. Pero es muy curioso que lo que más triunfa es el Pachinco. Se trata de un juego en el que tiran unas bolitas del tamaño de un balín y van rebotando por unos clavos. Si cae a la izquierda te dan dos bolas (canjeables por dinero), si cae en el centro o a la derecha la has perdido. Se pasan horas jugando a eso!! Ellos solo tienen un botón que controla cuando cae la siguiente bola... Aquí el de los patitos de la feria se forraba... que te lo digo yo.

  El otro día volví al restaurante español "La Amapola" (ya sé que el nombre se las trae). Y al entrar oigo: "Hola Oscar! Bienvenido otra vez.". Oye... lo reconozco... que alegría me dio que se acordasen de mi!. Era el camarero de los sombreros. Estuvimos hablando un rato y mira que casualidad: hace poco ha estado en España dos meses entrenando (es ciclista semi-profesional) y cada día pasaba justo por delante de la SONY durante su entrenamiento. Y yo trabajando dentro. Que pequeño es el mundo!. La verdad es que es un tipo majo este Yosuke. Hasta me dió dos postres (una macedonia y un sombrero de chocolate y nata) y en lugar del café del menú me trajo un Daiquiri. Yo con eso del café siempre tengo problemás. Si entro en un restaurante y hay menú lo suelo escoger. Razón: me aseguro que tendré un primer plato y un segundo. Que si no pasa que pides al tuntún (el menú está solo en japonés) y te encuentras con dos sopas encima de la mesa (que ya me ha pasado). Bueno, a lo que iba: el menú siempre incluye café o té para acabar. El problema es que el té de aquí es sin azúcar, a palo seco, y el café por la noche antes de irme a dormir no me apetece. Bueno, pues esta conversación se habrá repetido más de una docena de veces:

  Camarero- Té o café?
  Okasan - No, no quiero nada.
  C - Pero el menú lo incluye.
  O - Ya lo sé. Pero no quiero nada, gracias.
  C - Es gratis.
  O - Ya lo sé. Pero no quiero nada, gracias.
  C - No té? No café? - Finalmente el nivel gramatical siempre baja a niveles de "Yo Tarzán. Tu Jane", donde no hay error posible.
  O - No, gracias. Nada.

  En este punto el camarero se va muy extrañado y va a hablar con el maitre. Éste viene inmediatamente:

  Maitre - Buenas noches. Té o café?
  O - Buenas noches. Gracias, pero prefiero no tomar nada.
  M - Pero lo incluye el menú.
  O - Ya sé que lo incluye el menú. Ya sé que es gratis. Pero no me apetece tomar ni té ni café.
  M - No entiendo...
  O - Mire. No me apetece tomar té ni café. He pedido el menú pero no tomaré ni té ni café. Se lo agradezco mucho. La comida estaba muy buena, pero simplemente no me apetece. OK?
  M - Puede escoger café solo, café con leche, capuccino, té verde, té ...
  O - Ya lo sé. Estoy seguro que su té y su café están realmente deliciosos, pero no me apetece ni té ni café... Tráigame un vaso de agua.
  M - Que?
  O - En lugar del café quiero un vaso de agua.
  M - Un vaso de agua?
  O - Sí. Quiero un vaso de agua.

 Total que normalmente me tomo mi vaso de agua y así parece que me he tomado algo en lugar del té o del café. Curioso estos japoneses, luego dicen que los alemanes tienen la mente cuadriculada... eso sí en el fondo son buena gente.

 Un saludo!

Crónicas desde Oriente: Un puente es un puente en Alcorcon y en Tokyo.

Hola a todos!

  Esta semana ha sido mucho más tranquila. Además este lunes no se qué se conmemoraba pero no había que ir a trabajar. Po fale... anda que tuvieron que decírmelo dos veces. Para celebrarlo fuimos a cenar a un mejicano. Lo más divertido fue el concurso de trabalenguas que hicimos. Yo los martiricé haciéndoles decir lo de: "El perro de San Roque..." o "Un tigre, dos tigres..." (hincando en la erre... donde más les duele). Claro que ellos contraatacaban.  Tengo uno apuntado por aqui: "toranino kakuayoku jakiku kakuda" ... intentad decirlo tres veces seguidas.

  Han sido tres días que he aprovechado para pasear tranquilamente por Tokyo. La conclusión es clara: aquí lo que sobra es gente. Hay gente vayas donde vayas. A todas horas. Por todos sitios. Y, claro, como algo tendrán que hacer, se inventan trabajos para cualquier cosa. Por ejemplo: en cada estación hay 2 jefes de estación, más, para cada tramo de escalera (que no hay pocos) dos personas vigilando no se bien qué al inicio y final. Otro ejemplo: delante de la empresa están haciendo obras. En España yo he visto obras similares con unos 10 trabajadores (incluyendo los 7 que descansan). Aquí llegue a contar 162 y seguro que alguno se me paso!. Si es que no caben!. Allí he visto a más de 10 tipos agitando frenéticamente los brazos para guiar a un camión que aparcaba. Además todos uniformados de amarillo chillón. Hay hasta hombres anuncios por las calles. Y es que aquí no existe el sentido al ridículo. Hay guardias de tráfico a porrillo y por las noches llevan tantas lucecitas intermitentes en el traje que parecen árboles de Navidad.

  Otra cosa que sorprende son los grandes cambios que hay en medio de la ciudad. El otro día estaba paseando por una zona de rascacielos y, de repente, apareció un parque tipo selva tropical. Entré y había un templo y un cementerio. El bosquecillo era tan frondoso que todo estaba entre sombras y el sonido de los pájaros ya no dejaba oír ni coches, ni sirenas... nada. Al entrar todo el mundo se lavaba las manos (yo también... que luego tenemos fama de guarros). Había una pequeña estatuilla para cada nicho y los japoneses, en completo silencio, "vestían" a la estatua con ropa de lana tejida a mano  cambiando la que había por una nueva. Los colores más utilizados eran el rojo y el amarillo. Además le ponían una taza de té (creo que era té) y una especie de molinillo de viento de colorines. Teníais que ver la escena de las quinientas estatuillas todas vestidas hasta el último detalle y con el molinillo moviéndose. Al terminar el ritual bañaban una estatua grande que había a la entrada con agua y hacían sonar un gong que retumbaba por todo el cementerio. Era una escena bastante impresionante. Parecía sacada de hace 500 años si no fuese por los rascacielos que se entreveían de vez en cuando entre la arboleda.

  También he tenido tiempo de afianzar mi primera opinión sobre la TV japonesa: es realmente ridícula! Es como una versión cutre de la primera Telecinco española (pero sin las mamachico). Si además añades que no entiendo ni papa está claro: tengo que ir a las dos televisiones americanas que se pueden coger: CNN o una de deportes que siempre ponen béisbol (alguien sabe cuando empieza la NBA?). Hay también una televisión japonesa de deportes... pero es especial. En realidad en ésta se sigue bastante la liga española aunque no tiene horario fijo. Yo lo he pillado un par de veces. Eso si son más del Madrid que Antena 3. Un ejemplo: hace unas semanas vi un resumen de un partido (por supuesto no entendía los comentarios)... y creí que el Madrid había ganado cuando en realidad había perdido!... y es que no daban los goles que le marcaban al Madrid!!! En el Barça solamente sale Rivaldo, siempre tiene Rivaldo la pelota, los otros ni la tocan. El otro día fue frustrante porque en el momento de dar el resumen del Barça cortaron la transmisión porque... EMPEZABA UN CAMPEONATO JAPONÉS DE BOLOS!!!. No le tiré un zapato a la tele de puro milagro (y porque si la rompo tengo que pagarla). Eso sí, descubres cosas nuevas: el otro día me descubrí viendo un campeonato de dardos (y era bastante entretenido) con sus travellings de cámara y repeticiones de los mejores tiros (con analistas incluidos). Por cierto, todos los representantes europeos eran ingleses con tatuaje en el brazo y una barriga cervecera que les llegaba casi hasta la diana... Y mira que estaba lejos la diana. De verdad que era impresionante, si hacían menos de 120 puntos por tirada (tres dardos) se estiraban de los pelos (los europeos, los japoneses hacían una mueca de dolor... más comedidos ellos). 

  Finalmente os cuento la ultima anécdota culinaria (que, lamentablemente, seguro no será la ultima): el otro día entro en una hamburguesería y leo en el menú: "Spanish Jamón Serrano Burguer". Textual. En mi interior sonó una vocecilla: "Cuidadooorrr Oscar que esto puede ser  MUY peligroso!". Pero otra, proveniente directamente del estómago dijo: "El jamón serrano es jamón serrano en Alcorcón y en Tokyo.". Así que lo pido. Al traérmelo le hecho una ojeada con desconfianza: su loncha de jamón serrano, su tomate, el equivalente a una hoja de lechuga (exactamente aun no sé que era) y una cosa blanca pastosa encima que rebosaba por todas partes. Por dios! Le han puesto mantequilla a mi hamburguesa!. Bueno... me lo decido tomar con calma y hinco el diente en la hamburguesa y... NO ERA MANTEQUILLA, NI SIQUIERA MAYONESA.... ERA NATA!!!!! Eso está prohibido en la Convención de Ginebra! Después de "No torturarás a los prisioneros de guerra." viene "y aun menos pondrás nata a un bocadillo de jamón serrano.". Esto debe ser como el juego aquel del teléfono: uno decía una frase al oído al de al lado. Éste al siguiente. Y tras cuatro o cinco personas la frase ya había perdido todo significado. Bueno, pues un español le debió contar a un japonés como era un bocadillo de jamón serrano, este se lo contó a otro,  etc... y ahora llevan nata!!!. Ver para creer.

  Un saludo!

Trabajo de campo...

  Hola a todos!

  Este mail resume un gran esfuerzo de investigación de campo. Os hago saber que el tema en si es algo escatológico así que si acabáis de comer mejor lo podéis leer de aquí a un rato.

  Si recordáis en mi primer mensaje desde Japón os hablaba de un lavabo tipo Star Trek que hay aquí en SONY. Ahora han pasado casi tres semanas desde entonces y he llegado a una conclusión: ESTE LAVABO NO TIENE FALLOS, ES PERFECTO!!!

  Repasemos brevemente las funcionalidades:

  1- Puede calentar la taza a temperatura ajustable.
  2- Puede lanzar un chorro de agua con más o menos dispersión y también a una temperatura ajustable.
  3- Tira de la cadena automáticamente.

  Después descubrí que hay un cuadro de mandos donde puedes codificar tus preferencias. De este modo sólo introduciendo tu número el sistema se configura automáticamente. La verdad es que no sé muy bien como funciona ya que está en japonés. Y preguntarlo por aquí me da algo de corte, llámame tiquismiquis. En este cuadro de mandos hay un sistema fotoeléctrico para poder tirar de la cadena cuando quieras (quedando anulada la manera automática).

  El primer punto de estudio fue como era capaz de lanzar un chorro vertical de agua. Tras muchas indagaciones descubrí que había un pequeño motorcillo que hacía salir un resorte paralelo al suelo. Y por allí salía el agua. No sé si me he explicado con claridad... curioso. Entonces yo, mente hispánica al fin y al cabo, pense: "Si pongo la potencia del agua a toda caña y aprieto el botón del agua pondré todo el lavabo perdido"... así que hice la prueba (apartándome, claro)... Pero no paso nada. Conclusión: este aparato tiene un sensor de presión en la taza para saber si alguien está sentado o no.

  Esto se había convertido en una cuestión personal. Tenia que encontrar un fallo a este aparato infernal!. Así que centre mis esfuerzos en la cadena automática. Pense que era un sensor fotoeléctrico situado en la taza, pero después de probarlo todo no conseguí dispararlo. Lo que era seguro es que se activaba al abrir el pestillo de la puerta y no la puerta en si. Conclusión: Tiene un sensor en el pestillo de la puerta. Así que hice la prueba. Entré, cerré la puerta, la volví a abrir. Y ... nada. Claro! Utilizaba también el sensor de presión del punto 1!. Hice la prueba: entre, cerré la puerta, me senté (vestido, para no perder la dignidad), me levanté, abrí la puerta. Y... nada. Ya esta! me dije: "Tendrá un contador de tiempo, la puerta ha de estar cerrada más de un minuto". Así que entré, cerré la puerta, me senté, espere dos minutos (llegado a este punto os hago saber que ya sé que la escena en si es bastante patética... pero ya era algo personal). Bueno sigamos... abrí la puerta tras la espera. Y... nada. Esto nos lleva a una única y clara conclusión... no queda otra alternativa... ESTE APARATO TIENE UN ZURULLO-SENSOR!!!!!!. Aunque la curiosidad me corroe he decidido parar mi investigación en este punto. Queda por comprobar cual es el principio en el que se basa el ZURULLO-SENSOR: Sensor fotoeléctrico?, olfato electrónico? medición de la conductividad del agua?. En todo caso toda prueba me conduce a meter la cabeza donde otros meten el culo... y por ahí no paso. Que uno tiene su curiosidad científica pero también mucha dignidad. Lo único que espero es que en realidad no sea un sistema de vídeo cerrado en el que un operador humano decide cuando tirar de la cadena y me hallan estado viendo hacer el jilipollas todo este tiempo.

  Un saludo!

  PD: Como veis eso de trabajar 11 horas cada día lleva a alteraciones de la personalidad grave. Quien me lo iba a decir que vendría a Japón para hacer esto!

  PD2: Lanzo el desafío que me digáis un método para engañar a este aparato infernal. Pero según lo que propongáis no lo voy a probar... que nos conocemos. La mesa de debate esta abierta... 

Crónicas desde Oriente: La semana de las catástrofes.

Hola a todos!

  Igual que en todo el mundo la actualidad aquí ha estado marcada por el atentado en el World Trade Center. Aquí la cosa se ve con cierto histerismo creo yo, al borde de la III Guerra Mundial. Incluso desde BCN me han preguntado si me quiero volver hasta que la cosa se tranquilice un poco. Yo creo que son bastante exagerados.

  Y es que la semana ya se veía que iba de catástrofes. Al principio pasamos un tifón... Que queréis que os diga... llovió muy fuerte, vale. Pero no vi ningún árbol arrancado por el viento ni nada de eso. Claro que a lo mejor eso es en los huracanes... no sé... La cuestión es que  leyendo el periódico me enteré que murieron 10 personas en Tokyo. Yo apenas puedo creérmelo. Serian enfermos del corazón y con algún susto de algún trueno, tal vez... Y, para rematar la semana, esta noche ha habido un terremoto. No ha sido muy fuerte, pero al estar en el piso 36 se ha notado más. La verdad es que es una sensación muy rara y "acojona" un poco ver que todo se mueve (y más habiendo visto las imágenes del WTC derrumbándose). La experiencia ya la he vivido... y si no vuelvo a vivirla tampoco pasa nada.

  El otro día fui a un restaurante español. Era gracioso. Con su bandera española a la entrada (con el águila imperial, eso si). Su guitarrista flamenco con greñas (japonés él). Sus bailaoras con volantes y su maitre con bigote. Todos japoneses. La verdad es que se agradece comer cosas que sabes lo que son y tener la sensación de estar un poco como en casa (aunque luego lo he pensado y esta es la segunda vez que veo un espectáculo flamenco en mi vida). Cuando dije que era español me trajeron a un camarero que sabia hablar castellano. Claro que, al repasar los postres decía señalando los pasteles: "Tiene sombrero de chocolate, de bizcocho con ...". Y yo: "No es sombrero. Se dice pastel". Pero como no me entendía, y para no desilusionarlo, al final comí de postre un sombrero de trufa para chuparse los dedos.

  Este fin de semana fui a ver templos con gente de la empresa. Purifiqué mi alma con incienso, mi cuerpo con agua santa y tiré monedas al pozo de la suerte. Pero no sirvió de nada ya que cuando saque un papelito con mi futuro se ve que era realmente horroroso. El peor de todos. Pues vaya! Estuve por volver al pozo ese de la suerte y coger mis 10 yenes... vaya timo de pozo!. Pero me dijeron que no se podía. Que esto del pozo de los deseos no es como el Corte Inglés que si no estás satisfecho te devuelven el dinero. Por la tarde visité el museo de la ciudad: "Y aquí una reproducción de Tokyo en el año 657". "Y aquí una reproducción de Tokyo en el año 675". "Y aquí una del 698". Todo eran reproducciones en miniatura! Eran chulas, pero cuando llevabas 2 horas y estabas por el 1300 cansaba un poco. Además luego daba mucha pena, ya que cuando llegaba la II Guerra Mundial te decían que todo quedo destruido (todos lo monumentos de Tokyo son reproducciones del original). Era como si te matasen a un hijo... lo habías visto crecer desde pequeñito día a día. Al salir pasamos por el estadio de sumo y coincidió que salía un luchador. Conclusión: ya tengo una foto con un luchador de sumo. Es como cuatro veces yo!. Realmente esta gente son ídolos aquí. En la parte delantera del estadio había más de 500 personas esperando para hacerse una foto (yo, por pura casualidad, había ido por la parte de detrás). Es digno de ver el ídolo del país. Es como una mezcla de Dueñas (el jugador de basket) y Godzilla. Y el tío tiene una cara de no haber cagao que tira patrás... pero no seré yo el que se lo diga.

  El trabajo sigue más o menos igual. Uno de los espectáculos más impresionantes que veo cada día es a las 9.00h en el metro. Hay miles y miles de personas en cada estación. No hablan. Todos andan al mismo paso acompasadamente(no les queda otro remedio) y, lo que más me sorprende, mirando al suelo. Es como "Metrópolis" de Fritz Lang! (iba a decir como "La invasión de los ultracuerpos", pero ya sería pasarse). Además contrasta la música de las puertas del metro. Aquí no suena el típico pitido avisando que las puertas se van a cerrar. Aquí nada más que se abren suena una musiquita muy alegre y cuando acaba se cierran (seria una versión del juego de las sillas). También choca mucho el primer día cuando, estando en el trabajo, son las 3. Suena un gong y una voz de niña a grito pelao dice "Llego el momento del ejercicio!". Automáticamente la mayor parte se ponen de pie y van siguiendo los ejercicios que les dice la niña. Pero tendríais que escuchar la música... es como la canción del numero 5 de Barrio Sésamo. Y todos los hombres de 50 años pegando saltitos por allí... la verdad es que el primer día has de hacer verdaderos esfuerzos para no reírte... o por lo menos que no te vean.

  Un saludo!

Crónicas desde Oriente: Y la primera semana... un tifon!

  Bueno ya ha pasado la primera semana. La comida japonesa sigue siendo buena, pero siempre es lo mismo. Básicamente puedes escoger si quieres comer mucho pescado con un poco de carne, o mucha carne con un poco de pescado (aquí lo mezclan todo). Luego hay variantes sobre la forma o tipo de pasta que ponen... pero básicamente es igual. En conclusión: ya he localizado un par de italianos para comer a gusto. Eso si puedes llegar a decir cosas que jamás hubieras pensado decir: "Ponle más virutas de piel de pez secas a esto... que esta mejor". Hay un par de platos muy buenos, como el Yakiniku que es una carne muy fina, aunque cuando se lo dije a un japonés me dijo un poco ofendido que era comida Coreana (aquí no pueden ni ver a los coreanos).

  La vida aquí es muy cara: desayunar -2500 ptas., comer bien - 4500 ptas. El otro día por un daiquiri en la terraza del hotel me cobraron 3500 ptas... menos mal que no lo pago yo si no me hubiese sentado mal y todo.

  La jornada de trabajo es bestial: esta gente entra a las 9.30h y salen a las 23.00h. Incluso hay una enfermedad derivada del trabajo en la que se van consumiendo y acaban muriendo como pajarillos (uno del departamento donde estoy murió el año pasado). Solamente el miércoles no pueden hacer horas extras. La empresa LES PROHIBE hacer horas extras ese día (que ningún día son pagadas... por supuesto). Os imagináis una situación así en Europa?.

  El sábado fui a visitar el palacio imperial. Primera desilusión: esta cerrado al publico (se ve que hay no sé que emperador viviendo dentro... será posible!). Se podía, eso sí, visitar los jardines exteriores... muy guapos. Allí conocí a un inglés que estaba de vacaciones así que nos fuimos a ver la ciudad juntos. Fuimos a Ginza donde hay unos rascacielos increíbles con anuncios en pantallas de decenas de metros. Y, por la noche, fuimos a Roppongi. Este se supone que es el barrio de fiesta de Tokyo (el barrio latino lo llaman). La verdad es que no me gusto demasiado. Estaba lleno de occidentales que iban allí a emborracharse y en busca de una prostituta oriental. Japoneses vi un par. Era como un Lloret pero a lo bestia y más desfasado. En resumen que nos tomamos un par de cervezas y decidimos marcharnos. Además nos querían clavar precios del estilo de 5000 ptas. sin consumición por entrar a un bar musical.

  El domingo como estaba cansado, y sabiendo que tendré tiempo de sobra los próximos tres meses, decidí quedarme en la habitación del hotel y alrededores. Además aquí estamos con un tifón: no llueve y de repente se pone a diluviar y a hacer un viento bestial. Dicen que en un par de días acabara.

  Aun así estuve a punto de ir a la Torre de Tokyo. Es un monumento curioso: es como la Torre Eiffel (es una copia clavada)... pero 30 metros más alta... así se anuncia en las guías "30m higher than Eiffel Tower". Me parece que esta gente tiene un poco de complejo de inferioridad.

    Un saludo a todos!

Crónicas desde Oriente: La llegada.

   Hola!

   Ya estoy en Tokyo. La verdad es que esto del Jet-Lag me lo he pasado por el forro directamente: llevo sin dormir más de 24 horas. Así que seguro que ahora que me voy a cenar voy a caer redondo.

   Tokyo lo que se dice Tokyo lo he visto poco. He visto mucha gente, eso si... y todos japoneses. Para pasar la frontera me pusieron problemas porque la estancia era larga (38 días). Aunque es totalmente legal. y yo venga a decir al japonés: "Can you tell me what is exactly the problem?" y el callao como un cabrón y llamando a su jefe. Supongo que hubiese pasado igual, pero la cosa se soluciono enseguida. Fue decir que trabajaba para SONY y : "No problem sir", "Enjoy Japan sir".

  Por lo demás poca cosa puedo contar. Un viaje en autobús hasta el hotel. La habitación es muy chula, desde el piso 35 y con una pared toda de cristal que da al exterior. Cuando te acercas pareces un suicida. Es, eso si, un poco pequeña como es costumbre aquí, y eso que es doble... y es que esta gente es pequeñita.

  Lo de comer con los palillos esos esta ya casi dominao. Voy algo lento pero como, que es lo que cuenta. La comida por ahora bien mientras no te juegues la ruleta rusa con las salsas. Las de origen coreano son tan picantes que da igual lo que te pidas.

  Respecto al trabajo tengo por un tubo y eso que es el primer día. Me han encargado que me mire además de la parte electrónica, la óptica. Estos japos están locos.

  Bueno el parte por hoy es completito... que solo ha pasado un día.

  Ah! Se me olvidaba! Lo más emocionante del día ha pasado en el lavabo (no penséis mal). Al lado de la taza un cuadro de mandos que ni el Enterprise de Star Trek. Cinco botoncicos, Dos controladores como de volumen y todo lleno de lucecicas y un display. Yo... por supuesto alucinao... y por supuesto lo he apretado todo tal como si fuese a Port Aventura. Lo más impresionante: ninguno era la cadena que funciona automáticamente con un sensor fotoeléctrico!. Hay dos para calentar la tapa del water (con selección de temperatura!), dos que tiran un chorro: uno aspersor y otro concentrado. Además puedes seleccionar la fuerza del agua. Aunque el concentrado con fuerza yo creo que puede llegar a ser peligroso... Vamos que aquí van al lavabo como quien va a Port Aventura!

  Un saludo!