lunes, 31 de enero de 2011

Crónicas desde Oriente: Mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza.

Este viernes fue festivo en Tokyo (no tengo ni idea porqué). Eso me ha dado oportunidad de tener tres días completos que he intentado aprovechar al máximo mediante una priorización de objetivos y planificación meditada de horarios... Por supuesto todo se fue al traste a las primeras de cambio (como suele pasar) pero, en resumen, ha sido un fin de semana bastante completito.

  El viernes me compré finalmente la cámara de fotos. Aquí las cosas son carísimas comparadas con España pero como son muy "pijoteros" siempre han de tener el último modelo en todo. Esto genera un mercado de segunda mano de precios muy bajos y modelos muy nuevos. Mi cámara por ejemplo tiene apenas dos años (parece nueva... como si no la hubiesen usado) y cuesta 4 veces menos que el precio en tienda (que no es 4 veces menos que el precio de tienda en España). La verdad es que no creo haber ahorrado demasiado dinero... pero bueno, ya tengo cámara. Por la tarde-noche pasé por un parque bastante "underground". Se contaban por cientos las tiendas de campañas de los vagabundos. Allí actuaba gente en directo. No pedían dinero... simplemente actuaban. Era una pasada! Grupos de rock, heavys, solos de jazz con saxo, recitar poemas (que no entendí... claro), cantantes en plan diva, música clásica... llegué a las 15h al parque y salí de allí pasadas las 21h! Y como un suspiro! Te podía gustar o no lo que tocaban... pero lo hacían muy bien todos (menos los de los poemas... que no lo puedo asegurar). Y que gustazo sentarse en el césped media horita en cada sitio a ver que hacían! Ojalá hubiese un sitio así en Barcelona!

  El sábado fui con gente de la empresa a ver una película de cine. Aquí las películas son todas en versión original y las subtitulan (yo me pregunto si en las peliculas de Woody Allen se verá algo de imagen con tanto texto que poner y esas letras tan grandes). La película era "Memento"... yo creo que es la peor película posible para ir a ver en versión original. Toda llena de feed-backs, gente murmurando, cosas que pasan realmente, cosas que sólo son imaginaciones... y yo en el cine todo concentrado! Sólo me faltaba sacar una libretita y tomar apuntes!. Pero, después de todos mis esfuerzos, el final no me cuadro demasiado con el resto de la película. De todas maneras me sentí mejor cuando mis acompañantes me confesaron que tampoco se habían enterado de nada. Pudimos decir eso de "Es que es una película sin pies ni cabeza" con esa complicidad que solo los ignorantes podemos tener.

  El sábado por la noche llegaron unos españoles de Sony a Tokyo. Dos hombres y una mujer. Como sabían que estaba aquí contactaron conmigo y me ofrecí a hacer de guía el Domingo. Y allí estaban por la mañana armados hasta los dientes con dos guías de viaje, tres cámaras de fotos, una cámara de vídeo y varios mapas. Vimos en un día lo que yo tarde en ver en un mes!!! (Bueno en realidad la frase sería: estuvimos en un día en los sitios que yo tarde un mes en visitar). En todo caso...agotador!!! Lo querían ver todo... además iban haciendo fotos a todo a lo bestia. Sólo deciros que la chica hizo con su cámara digital 256 fotos! 256 fotos! (y porque se le acabaron las memorias) Es muy fácil decirlo... pero imaginaros la frase "Espera que hago una foto" 256 veces!. Espero que les guste Tokyo cuando lo vean en Barcelona con tranquilidad... porque lo que es aquí yo creo que poco han visto. Yo soy de la opinión que lo importante es disfrutar el día y, oye, si no lo puedes ver todo pues tampoco pasa nada. Si has podido vivir 30 años sin haber visitado el Imperial Palace de Tokyo sobrevivirás aunque vuelvas sin haberlo visto. Pues ellos no eran de la misma opinión... era una cuestión de vida o muerte: "Vamos a hacer una foto al Imperial Palace, cogemos el metro, otra foto a la vista desde el Tokyo Central Building, cogemos el metro...". Y yo creo, sinceramente, que hay cosas que no se pueden ver con prisa (y más aquí). Y les decía (situación exagerada): "Pero sentaros aquí en este césped al lado del lago donde se reflejan los rascacielos (era un parque) y observad que silencio en contraposición con 200 metros antes con todo el griterío de Shinjuku" y ellos: "Vale... hago una foto al silencio y nos vamos.". Y yo explicando en la entrada de los templos: "Antes de entrar han de purificar el alma tirándose incienso a la cabeza, y luego el cuerpo mojándose las manos..." y ellos: "Mira!... Los curas llevan camisón!!!... hazme una foto al lado del cura!... hazme una foto al lado del cura!". En realidad eran gente bastante divertida y nos lo pasamos bastante bien durante todo el día... eso si... agotador, terriblemente agotador. Contrastaban mucho con la gente de aquí toda callada y tímida. Ellos gritando en medio del templo: "Jordi!!! Ven a ver esto!!! Macho no te lo vas a creer!". O dirigiéndose directamente a la gente. Eso es una cosa que aquí has de hacer con cuidado. Uno de los primeros días de mi estancia quería hacerme una foto así que me dirigí a un grupo de cuatro o cinco chicas (las primeras que pasaron). Mis intenciones eran claras: guiri, cámara en mano, sitio turístico... pues salieron corriendo! Todas corriendo calle arriba y mirando para ver si las seguía!... Pero si ni les dije nada!. Luego con el tiempo aprendes como hacer las cosas: mantener las distancias siempre, decir "Sumimásen" (perdón en japonés) unos 6 metros antes... y consigues que la gente no salga corriendo. Entonces incluso se trata de gente muy amable pero si no te encontrarás a gente muy tímida y desconfiada.

  Estos españoles tendrán problemas mañana ya que detestan la comida japonesa. Por supuesto el comedor de la empresa sólo pone comida japonesa. Se trata de un comedor curioso, vas con una tarjeta magnética que has de pasar por un lector a cada plato que cojas. Además todos los empleados del comedor llevan mascarilla (que se parecen al de Viernes 13... pero bueno) y dan las gracias a cada cliente al coger un plato... A mí me las dan más. Supongo que por ser extranjero. La verdad es que no sé lo que dicen... pero a mí me dicen más cosas que a los otros. Yo: mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza. Si alguna vez venís a Japón aprenderos esto: mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza. Es el pasaporte para poder hacer lo que te dé la gana... Lo que quieras... Por ejemplo situación inverosímil: pagando el buffet caro en el desayuno no puedes coger cosas del barato (y yo quiero un croissant... es eso pecado?). Tú coges lo que te da la gana. Que el camarero te dice que estás cogiendo algo del buffet que no debías? Mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza. Y sigues haciendo lo mismo como si nada... Que insiste?... Pues otra vez... De la segunda ya no pasan. Desisten... Que te avisan que estas entrando al hotel por una puerta que es de salida (la de entrada tiene cola)?. Tú: mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza... Y pa dentro... No falla. Bueno a veces con los policías falla y, si a la tercera no ha funcionado, debes intentar entender lo que te dicen. Pero, de verdad, mirada a los ojos, pequeña sonrisa y leve inclinación de cabeza... infalible.

 Un saludo!

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